jueves, 4 de junio de 2009

LA AVENTURA DE SER DOCENTE

LA AVENTURA DE SER DOCENTE o DOCENTE POR ACCIDENTE[1]
CHRISTIAN VERDE
Me sentí identificado con el autor del texto, pues yo también me inicié en la docencia con ansiedad, pues mi licenciatura fue en bioquímica y sentía que no conocía bien a los adolescentes de este siglo. Poco a poco me fue entrando el gusto por el trabajo, por lo que empecé a preocuparme por mejorar la calidad de mis clases y sentir que influía en algo en el desarrollo intelectual de mis estudiantes.
Ahora bien, he descubierto para mi sorpresa que no sólo los estudiantes aprenden de mí, sino que yo también he aprendido de ellos: me han enseñado a usar mejor el internet en todas sus facetas (entretenimiento y búsqueda de información), esto de la docencia es definitivamente una relación enriquecedora en ambos sentidos.
Empecé a dar clases desde el 2000 y me he visto en la necesidad (como señalé antes) de estudiar esto de la psicopedagogía, pues me he dado cuenta de que esto no se trata de solamente de enseñar a conceptos para memorizar, sino que hay que ver como enganchar a los estudiantes en las actividades a modo de que estas cumplan el objetivo de generar competencias en ellos. Algo que me ha llamado la atención del artículo es el hecho que remarca la necesidad de incluir en los programas la parte histórica y filosófica de nuestras asignaturas y esto toma real importancia en la enseñanza de la ciencia, pues sólo así se vislumbra su conexión con la tecnología y la sociedad de nuestro tiempo.
En mi opinión, siento que he hecho la transición de ser maestro memorista de conceptos, pasando por el que enseña procedimientos y llegando al que se preocupa por la formación integral de los alumnos. Estoy de acuerdo con el autor cuando menciona que la esencia del trabajo del profesor es estar al servicio del aprendizaje de los alumnos, y además de trabajar con contenidos curriculares hay que definir funciones, delimitar responsabilidades, discutir y negociar los sistemas de trabajo y evaluación para que nuestro grupo trabaje como tal.
En conclusión esta es una lectura que toca el fondo de lo que significa ser docente y que nos llega a todos, pues todos empezamos igual y queremos llegar al mismo lugar: comunicar eficientemente el saber por medio de una identidad docente definida.

[1] Reflexión del texto “La aventura de ser maestro” de José M. Esteve

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